Kit libre para docentes en cuarentena

Desde mediados de marzo, el aislamiento social preventivo nos obliga a producir nuevas formas de impartir las clases y sostener el vínculo pedagógico. En medio de una situación crítica donde se extreman las medidas sanitarias, el cuidado personal, mutuo y colectivo también tiene una dimensión digital, técnica, virtual, que muchas veces subestimamos o desconocemos. Por eso, proponemos a continuación un repaso por una serie de herramientas libres, que respetan la privacidad de usuaries, y que pueden ser implementadas en el dictado de clases virtuales en el nivel superior1.

 

Clase sincrónica

Una de las maneras de desarrollar nuestras clases es utilizando programas que nos permitan generar un encuentro sincrónico. Esta modalidad requiere, entre otras cuestiones: acordar previamente un horario, asegurarse que tanto estudiantes como docentes tengan los medios necesarios para conectarse (acceso a un dispositivo con internet, con cámara y con micrófono) y gestionar un espacio en algún servicio de videoconferencias.

Jitsi es una plataforma para videollamadas, desarrollada en software libre y de funcionamiento descentralizado. Esto significa que, como el código de la aplicación está disponible, las organizaciones, instituciones educativas y organismos del Estado lo pueden descargar, instalar en sus servidores y también ofrecer el servicio.

Se puede iniciar una videollamada en la instancia principal o bien consultar el listado de otros servidores de Jitsi. Entre los recursos complementarios, existe una aplicación web que permite medir la velocidad de las instancias. También recomendamos esta Guía de utilización básica de JITSI para videoconferencia elaborada por la Universidad de Granada para estudiantes y docentes y la charla Comunicándonos en tiempos de aislamiento con Jitsi Meet dictada por Dionisio Alonso en la última edición del Festival Latinoamericano de Software Libre:

Si bien a simple vista parece la más sencilla, tanto desde la planificación -que se acerca bastante a la planificación de una clase presencial- como en relación a la preparación técnica, dictar una clase de manera sincrónica tiene varias desventajas. La primera de ellas es que cualquier falla en la conexión a internet impide que la clase se desarrolle con “normalidad”; en el caso de estudiantes, pueden perder parte o la totalidad de la clase, mientras que para docentes implica interrumpir o dar por finalizada la clase. Una segunda desventaja de esta modalidad es que no siempre contamos -tanto docentes como estudiantes- con los recursos necesarios, principalmente cámara y micrófono. Mientras que Jitsi no impide que participantes se sumen si no cuentan con este soporte, sólo podrán interactuar mediante el chat y se pierde el sentido de la videoconferencia.

Por último, la clase sincrónica obliga a estudiantes a estar disponibles en ese momento específico, pasando por alto varias situaciones que nos atraviesan estando en nuestras casa: probablemente tengan que compartir la computadora; en algunos casos tienen hijes o personas mayores a su cuidado; en otros casos, el teletrabajo también les trae aparejada la superposición de horarios. Todas estas cuestiones pueden desencadenar en el abandono de las materias al no poder “asistir” a las clases.

 

Clase asincrónica (grabada)

Otra modalidad para desarrollar las clases es grabarlas previamente, de modo que les estudiantes puedan verla en cualquier momento, evitando -o pudiendo organizar de mejor manera- aquellos inconvenientes relacionados a la conectividad y a la disponibilidad de tiempo y recursos. Este formato también puede resultar más cómodo para docentes, dado que brinda la posibilidad de probar distintos formatos, grabar cuantas veces sea necesario, editar y corregir eventuales errores.

Otra ventaja fundamental es que permite su reutilización. En un trabajo articulado al interior de las cátedras, o incluso entre distintas materias e instituciones, se puede distribuir el armado de distintos videos que luego circulen en varias asignaturas y comisiones de prácticos.

Presenta como principales desventajas que demanda mayor tiempo de preparación que una clase sincrónica y que la interacción -preguntas o comentarios de estudiantes- deberá canalizarse por otra vía; por ejemplo, mediante un foro en el campus virtual.

Presentamos, en tres simples pasos, las herramientas y plataformas que pueden utilizarse para la elaboración de clases grabadas o asincrónicas.

Grabar la clase

OBS Studio es un programa libre para grabar videos. Permite capturar ventanas individuales, la pantalla completa, la cámara web, y también combinarlas. Está disponible para todos los sistemas operativos.

Además de la documentación que ofrece el programa, sugerimos los videotutoriales de Roxana Falasco -instructora y youtuber española- que resultan muy accesibles para personas sin conocimientos previos.

Editar el video

Existen muchos programas libres para la edición de video: Kdenlive, Blender, OpenShot, Pitivi, Lightworks, Flowblade. Entre ellos, uno de los más sencillo de utilizar es Shotcut. Está disponible para todos los sistemas operativos.

La página de la aplicación ofrece videotutoriales introductorios, y también recomendamos el curso en español de Eduardo Negrín:

Publicar y compartir el video de la clase

PeerTube es una red social libre y descentralizada para compartir material audiovisual, donde podemos subir los videos de las clases, para luego enviar el enlace por mail, insertarlo en un texto o utilizarlo en el campus virtual.

Los videos pueden mostrarse de manera pública, oculta o privada; si queremos que sólo les estudiantes vean la clase, podemos configurar los videos para que accedan únicamente las personas que reciben el enlace. Asimismo, PeerTube permite organizar el material en distintos canales, de modo que en una misma cuenta podemos gestionar y disponer de forma organizada los videos de distintas asignaturas.

Para subir material audiovisual es necesario crear una cuenta. Su registro -tal como ocurre en todas las redes descentralizadas- requiere de la selección de una instancia (servidor). El listado completo de instancias se encuentra disponible en la página del proyecto.

 

Otros recursos

Imágenes con licencia libre

Al momento de ilustrar diapositivas, videos y clases virtuales, es importante que la licencia de las imágenes seleccionadas permitan su reutilización y reproducción en internet. Una fuente de recursos libres es el repositorio Wikimedia Commons.

Compartir archivos (“nube”)

Otra funcionalidad necesaria para desarrollar clases en la virtualidad es la de compartir archivos, bibliografía, etc. Una plataforma que brinda un servicio integral (correo electrónico, chat, nube, documentos compartidos, entre otros) es Disroot que, además de las herramientas habituales, recientemente lanzó el Kit Covid-19 pensado específicamente para facilitar el trabajo virtual colaborativo.

Para subir los archivos es necesario crear una cuenta, pero se pueden compartir y permitir la descarga a personas que no estén registradas en la plataforma.

 


 

1Este artículo está dirigido a docentes de nivel superior, donde les estudiantes son mayores de edad. El desarrollo de clases virtuales en otros niveles del sistema educativo, donde les estudiantes son niñes o adolescentes, supone además conversar previamente con las familias y tomar mayores precauciones.

Imagen destacada: Elegir Libertad – I Jornadas de Género y Software Libre | By TitiNicola, Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=67009351